Picatostes con el pan duro del día anterior para echar en la ensalada

¿Qué hacer con el pan duro que sobra del día anterior?

Cuando compramos pan recién hecho lo disfrutamos muchísimo. Caliente, blandito, con olor a recién salido del horno. Pero cuando no hemos podido comernos todo el pan, al día siguiente o posteriores días, el pan se va volviendo duro. En ese momento todos nos acabamos preguntando si tirarlo o hacer algo con los restos.

No queremos tirarlo pero tampoco sabemos qué hacer con él. En la entrada de hoy en Eurobakeries os traemos algunas ideas para sacarle provecho.

El pan es indispensable en nuestras comidas. Siempre tenemos pan en cualquier cita. Una comida con tu familia, una reunión de amigos, un cumpleaños o una cita especial. No se puede concebir la idea de sentarse a comer sin pan. Y siempre pensamos mejor que sobre que no que falte. Hasta que termina la cena, tus invitados se marchan y tú te das cuenta de que ahora tienes dos barras enteras, sin tocar y que al día siguiente estarán, probablemente,

¿Qué hacemos con el pan duro que nos ha sobrado? Os damos algunas ideas para darle una segunda vida al pan antes de tirarlo.

Pan rallado

Es una de las maneras más comunes de usar el pan duro. Perfecto para empanar filetes, hacer croquetas, milanesas o escalopes, etc. Lo ideal es que antes lo dejemos reposar unos días antes de rallarlo. 4 días estará bien. Si nos acostumbramos a elaborar nuestro propio pan rallado en lugar de comprarlo, podremos tunearlo a placer, añadiendo ajo, perejil o cualquier especia que nos guste.

Hay personas que también lo tuestan antes para garantizar que quede perfecto, esto ya es cuestión de gustos. Otra opción es aprovechar el propio calor del horno, si lo hemos estado utilizando, para introducir el pan y que este se termine de endurecer y secar.

Incluso podremos elaborar diferentes panes rallados en función del uso que queramos darles: uno con hierbas provenzales para las carnes, por ejemplo; y uno más sencillo, pongamos por caso, para las croquetas.

Picatostes

Para realizar los picatostes podemos seguir la última técnica del horno que con el pan rallado: meterlos en el horno ya cortado en pequeños cubitos. Lo más común es freírlos en una sarten o freidora con mucho aceite de oliva. Hay quien les pone como complemento azúcar glass para que tenga un toque dulce azucarado, cuestión de gustos. La opción más sencilla es meterlos en el tostador hasta que queden bien tostados.

Migas

Con el pan duro podemos crear unas migas estupendas. Para empezar coloca en una sartén un poco de aceite, ajo y trocitos de jamón serrano. Luego añade el pan desmigado y comienza a revolver hasta mezclar bien los ingredientes. A continuación coloca un poco de agua o caldo y deja que se forme una masa homogénea. Muévelo hasta que queden sueltas. Hay quienes quieren ser más sofisticados y mojan el pan duro en cerveza -no dejarlo completamente empapado- y a continuación fríe chorizo en aceite de oliva, que retira del fuego una vez está cocinado para usar posteriormente el aceite del chorizo con el pan. Impresionante. Como guinda, freimos un huevo frito y lo colocamos sobre nuestro plato y tendremos un manjar de dioses.

Gazpacho o salmorejo

Ahora que llega el buen tiempo y las olas de calor apetece algo fresquito.. Podemos usar el pan duro para elaborar tanto gazpacho como salmorejo, recetas muy sencillas, nutritivas y sanas Unicamente necesitaremos un poco de pan duro, tomate, aceite y vinagre, sal y pimienta. Acompañarlo con un huevo duro y jamón para tener uno de los platos de verano más conocidos de la gastronomía española. Fácil.

El pan es un alimento que sirve para todo. La próxima vez, antes de tirar el pan que nos ha sobrado y se ha quedado duro a la basura piensa si es mejor utilizarlo para darle un nuevo uso como cocinar migas, hacer gazpacho, unos picatostes o pan rallado.

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